La constancia es clave

Nuestro método motivacional mantiene a los estudiantes involucrados

Seguir practicando es la clave. De ahí nuestro método de motivación.

TypeMission está lleno de elementos de juego: una historia emocionante, juegos de mecanografía, un misterioso agente doble, gadgets, recompensas y un mundo de espías en 3D. Pero no están solo para entretener. Detrás de TypeMission hay un método de motivación bien pensado.

En cada fase del curso, los niños necesitan algo distinto para seguir practicando con gusto. Por eso introducimos distintas formas de motivación justo en el momento adecuado. Primero la historia despierta la curiosidad; después los juegos adaptativos y los ejercicios variados hacen que repetir siga siendo entretenido. Y en cuanto los niños notan su propio progreso, quieren escribir cada vez más rápido y con más precisión por sí mismos.

  1. La historia

    El primer día, tu hijo es recibido en la Super Spy School, donde los niños se forman como auténticos superespías. Una destreza esencial para cualquier espía es escribir al tacto rápido y sin errores: así se descifran códigos, se lee información secreta y se manejan los últimos gadgets.

    Al principio, cuando los niños practican sobre todo letras sueltas, todo puede parecer un ejercicio repetitivo. Por eso la historia cuenta desde el primer momento. Tu hijo conoce a Miss J, la profesora de mecanografía, y a Mr I, el misterioso superespía con quien sale de misión.

    Todos los personajes están interpretados por actores reales. También las clases las da una persona real, de modo que el acompañamiento resulta humano y sigue formando parte de la historia. Pronto queda claro que hay un agente doble suelto. ¿Quién es? La curiosidad por la respuesta es lo que hace que los niños quieran seguir con el siguiente ejercicio.

  2. Juegos adaptativos

    A medida que los niños dominan más letras, se ve con cuáles siguen teniendo dificultades. Son justo esas las que hay que practicar más. Pero repetir las mismas letras sin fin resulta aburrido.

    Por eso TypeMission incluye varios juegos adaptativos, como Typetris, Spydance y Codeblaster: versiones lúdicas de juegos conocidos, ambientadas por completo en el mundo de TypeMission. Los juegos se ajustan a lo que el niño necesita en ese momento. Así practican de forma dirigida, mientras que a ellos sobre todo les parece que están jugando.

  3. Ejercicios variados

    Un curso de mecanografía exige mucha repetición. Para que esa repetición no se vuelva aburrida, TypeMission ofrece distintos tipos de ejercicios.

    Cada ejercicio forma parte de la misión. Al escribir, los niños descodifican fotos secretas, descifran mensajes o descubren pistas sobre el agente doble. Escribir nunca es solo escribir: cada ejercicio tiene un objetivo dentro de la historia.

  4. La motivación del progreso

    A mitad del curso ya se han visto todas las letras y el acento se desplaza hacia la precisión y la velocidad. Es también el momento en que los niños empiezan a notar lo que les aporta escribir al tacto.

    Las frases enteras salen más rápido y con menos errores. Donde antes miraban el teclado, ahora notan que los dedos encuentran las teclas casi solos. A veces perciben la diferencia en los deberes del colegio.

    Ya no practican solo por saber cómo acaba la misión, sino porque notan cuánto les aporta escribir al tacto. Su propio progreso se convierte en un motivo poderoso para terminar el curso.

En resumen

La historia despierta la curiosidad y ayuda a aprender las primeras letras. Los juegos adaptativos y los ejercicios de misión hacen que repetir sea entretenido y eficaz. Y en cuanto los niños notan su propio progreso, quieren terminar el curso por sí mismos.

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